ACCIONES QUE INSPIRAN: RECICLAR EN CASA
Una vez que tomamos la decisión de separar los residuos, la basura que generamos pasa a ser un recurso, y no solo desechos. Si bien cada vez son más los espacios y recipientes habilitados para reciclar en espacios compartidos o la vía pública, a veces cuesta empezar a implementar el hábito del reciclaje en el hogar. Para responder a cualquier duda que se interponga en el camino del #Reciclaje, hoy traemos una guía para empezar a reciclar.
Antes de reciclar, es necesario aprender a distinguir y separar los residuos que producimos. Solo después de esta instancia, podemos empezar a pensar en reciclar.
Los residuos se categorizan en dos aspectos:
• RECICLABLES: todo tipo de material que pueda recibir algún tratamiento para ser convertido en materia prima, y así ser reinsertados en el circuito productivo (papeles, cartones, plásticos, vidrios y metales).
• BASURA: el resto de residuos que no pueden ser recuperados ni transformados para insertarse nuevamente en el circuito (vidrios rotos, servilletas, residuos sanitarios, etc).
Concretamente, lo que puede reciclarse, siempre y cuando esté limpio y seco, es:
• Papel y cartón: cajas, sobres, revistas, diarios, folletos, tetra brick.
• Plásticos: botellas, tapas, papel, sachets, bidones, potes, papel film, vajilla descartable.
• Metales: latas de conservas, latas de bebidas, desodorantes, llaves.
• Vidrios: botellas y frascos que no estén rotos.
Una vez que ya identificaste tus #Reciclables, los pasos a seguir son los siguientes.
Conseguir recipientes para separar: es imprescindible contar con algún tipo de recipiente en donde se puedan colocar los residuos. Luego, hay que buscarles un lugar accesible y que permita la fácil identificación sobre qué colocar en cada uno de ellos. Tip: pueden ser cestos, cajas, o bolsas/canastos de tela.
Decidí las categorías a separar: si estás recién aprendiendo a reciclar y querés ir de a poco, podés empezar con un cesto para Reciclables y otro para No Reciclables. Aunque, si creés que estás listo/a, podés ir más allá y replicar un modelo avanzado: un cesto para Papel y Cartón, otro para envases de plástico y un tercero para basura no reciclable.
Llevar a un punto verde o contactar con un recolector urbano: el paso final es trasladar tus reciclables a un #PuntoVerde cercano a tu casa. A veces, dependiendo de la ciudad, podés encontrarlos en supermercados o plazas. Sino, otra buena opción es contactar a un recolector urbano que trabaje por tu zona y así, generar y propagar un circuito de #ReciclajeYConciencia en el barrio, fomentando a la vez el trabajo y la unidad.

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