Son 14 millones de especies la
s que habitan el planeta Tierra. Entre ellos encontramos animales, plantas, hongos y microorganismos. Pero ¿por qué son todas necesarias en el ciclo de la vida?
Cada organismo tiene una misión única que desempeñar, y es la biodiversidad la determinante en la sostenibilidad del planeta. Por eso, una diversidad amplia de especies es una de las condiciones fundamentales para la vida del ser humano. Para ver este tema con mayor detalle, veamos ejemplos puntuales de animales que sostienen la vida en la Tierra. Estos son las especies con las que no podríamos sobrevivir:
Abejas: Esta especie heroína no solo se encarga de hacer miel; su importancia radica en que gracias a que se alimentan y transportan el polen de una flor a otra, miles de plantas pueden reproducirse, sobrevivir y producir los alimentos que los seres humanos consumimos.
Plancton: El plancton engloba un gran número de bacterias, virus, microbios y pequeños animales que se mueven arrastrados por las corrientes y vientos del océano, y que sirven de alimento a prácticamente toda vida marina. Éste organismo produce la mitad del oxígeno que respiramos, al tiempo que absorbe gran parte del dióxido de carbono presente en la superficie, aminorando el efecto invernadero.
Primates: A través de sus desechos naturales, los primates son dispersores de semillas. Por lo tanto, tienen que ver mucho con la diversidad de las selvas, siendo parte de la dinámica de la reforestación natural de las mismas. Si no existieran estos animales, no habría dispersión de semillas y no ocurriría la re-plantación natural.
Murciélagos: Los murciélagos de las áreas urbanas pueden consumir casi 14.000 kilos de insectos en una sola noche. De esta manera, libran al resto de los seres de toparse con plagas nocivas. Como si fuera poco, además, en sus desplazamientos llevan consigo semillas que contribuyen a la extensión de los bosques. Es una especie de polinización, ya que pueden dispersar más de 30.000 semillas pequeñas en una noche.
Delfines: Son especies sombrilla, y al conservarlos estamos protegiendo también a nutrias, manatíes, tortugas y cocodrilos que comparten su hábitat, así como a todas las especies de peces que le sirven de alimento a los delfines de río y a las poblaciones humanas.
Ballenas: Cuidarlas es importante para poder mantener océanos saludables para todos. Estos animales fertilizan los ecosistemas marinos e incluso nos ayudan a combatir la crisis climática; en promedio, a lo largo de su vida, una ballena confina la misma cantidad de carbono que el equivalente a 1,000 árboles.







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