BIODIVERSIDAD Y EQUILIBRIO AMBIENTAL

SIN BIODIVERSIDAD NO HAY VIDA


Plantas, animales y microorganismos, como así diferentes ecosistemas, conforman la biodiversidad de la Tierra, y en ella nos interrelacionamos los seres vivos (plantas, animales y humanos) con el entorno (agua, aire, suelo, etc).


A partir del equilibrio ambiental es que obtenemos alimento, nutrición, energía y toda fuente de vida. Es decir, que el ser humano es sólo un eslabón más de la larga cadena de biodiversidad que conforma la vida en nuestro Planeta.


A pesar de todos nuestros avances tecnológicos, dependemos por completo de ecosistemas saludables y vibrantes si queremos disponer de agua, alimentos, medicamentos, ropa, combustible, refugio y fuentes de energía. 


Asimismo, además de ser la base  de bienes y servicios ambientales que contribuyen al bienestar social, la biodiversidad es de servicio ecológico. La variedad y preservación de las diversas especies está ligada a las funciones ambientales; como la regularización del clima, la fijación de CO2, la recuperación de la fertilidad del suelo, la amortiguación de las inundaciones y la descomposición de residuos. También brinda un aporte clave para mantener la variedad de recursos genéticos de cultivos.


Más allá de todo, la biodiversidad también posee valores intangibles, aquellos imposibles de cuantificar en términos materiales: los valores éticos, estéticos, recreativos, culturales, educativos y científicos.


Es decir que, conservar y utilizar sosteniblemente la biodiversidad es una forma de preservar la estabilidad de los ecosistemas de los cuales obtenemos los servicios esenciales para el desarrollo humano, y su evolución como raza en todo aspecto posible. La biodiversidad posee un valor intrínseco independiente de las necesidades de los seres humanos.


En profundidad, la biodiversidad es la causa de la variedad dentro de nuestra especie y en la de otras, animales y vegetales. En un mundo donde cada especie y ecosistema sea respetado y protegido, la armonía será la clave del equilibrio en la Tierra. Cada eslabón de la cadena cumple una función correlativa en este mundo, sin distinción de importancia o valor. Debemos siempre recordar que, como seres humanos, somos los responsables de cuidar a cada ser dentro de esa cadena, que tanto provee y aporta para nuestra vida con plena incondicionalidad.



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